“Es tiempo de corregir la inequidad fiscal histórica”

FIDEPROT es justicia fiscal en el Perú

El crecimiento económico de Olmos, en Lambayeque, es uno de los casos más emblemáticos de transformación productiva en el Perú.

Paradoja estructural

Lo que hace apenas dos décadas era un territorio desértico, hoy es un motor agroexportador que abastece mercados internacionales con productos como arándanos, paltas y uvas. Sin embargo, detrás de este éxito productivo se esconde una paradoja estructural, Olmos genera riqueza, pero no recibe proporcionalmente recursos públicos

Olmos es el motor agroexportador de Lambayeque, con exportaciones regionales que superan los US$ 1,000 millones anuales.

Frente a esta realidad, el candidato a diputado por Lambayeque, Iván Torres, del partido Podemos, ha planteado una propuesta legislativa novedosa que “ya esta lista” que busca corregir esta distorsión, la Ley que crea el Fondo de Incentivo al Desarrollo Productivo Territorial (FIDEPROT), orientada a fortalecer la equidad fiscal municipal en el país.

Sistema redistributivo que no reconoce la producción

El problema se origina en el diseño del Fondo de Compensación Municipal (FONCOMUN), mecanismo establecido en la Constitución y regulado por el Decreto Supremo N.° 156-2004-EF.

“En la práctica, esto significa que la distribución del FONCOMUN se basa principalmente en variables sociales, como la población, la pobreza y la ruralidad”. nos dice el candidato

El problema se origina en el diseño del Fondo de Compensación Municipal (FONCOMUN), mecanismo establecido en la Constitución y regulado por el Decreto Supremo N.° 156-2004-EF.

De hecho, según información del Ministerio de Economía y Finanzas (MEF), cerca del 85 % de la distribución responde al criterio poblacional, mientras que el resto considera factores como la capacidad fiscal y la extensión territorial.

Este enfoque ha sido la clave para atender a zonas vulnerables, pero también ha generado efectos no previstos, territorios que logran desarrollarse económicamente, como Olmos, que pierden prioridad en la asignación de recursos.

La Resolución Ministerial N.° 085-2025-EF/50 ratifica este enfoque, al aprobar los índices de distribución del FONCOMUN para el año fiscal 2025, manteniendo un esquema en el que el componente social predomina sobre el económico.

Desconexión territorial del IGV

El caso de Olmos evidencia con claridad esta contradicción. “El crecimiento agroexportador de Lambayeque ha sido sostenido durante la última década, impulsado por el Proyecto Olmos, que ha permitido la irrigación de miles de hectáreas y la generación de empleo formal; sin embargo, el sistema fiscal peruano no está diseñado para devolver parte de esa riqueza al territorio donde se genera” sostiene Iván Torres

Una de las principales razones es que las empresas agroexportadoras que operan en Olmos tienen su domicilio fiscal en Lima. Como consecuencia, el Impuesto General a las Ventas (IGV) —principal componente del sistema tributario— se paga en la capital y no en el distrito donde se produce la actividad económica.

Esto tiene un efecto directo, aunque el FONCOMUN se financia en gran parte con el Impuesto de Promoción Municipal (IPM), vinculado al IGV, la distribución de estos recursos no está territorializada.

En otras palabras, el sistema no reconoce dónde se genera la riqueza, sino que redistribuye los recursos según criterios sociales nacionales.

FIDEPROT: una propuesta para equilibrar el sistema

Ante este escenario, la propuesta del candidato Iván Torres, plantea la creación del FIDEPROT, un fondo complementario que reconozca el dinamismo económico territorial.

Iván Torres ya tiene elaborado el proecto de ley que cambiará la historia fiscal del Perú

“A diferencia del FONCOMUN, el FIDEPROT incorporaría variables como, generación de empleo formal, volumen de producción económica y crecimiento productivo territorial. El objetivo es claro, introducir un incentivo que permita a los territorios productivos acceder a mayores recursos sin eliminar el carácter redistributivo del sistema actual” agrega.

Propuesta viable y sostenible

Uno de los aspectos más relevantes de la propuesta es su estimación técnica del impacto fiscal anual, la cual busca responder a una de las principales preocupaciones del Ministerio de Economía y Finanzas (MEF), la sostenibilidad presupuestaria.

“Según el análisis técnico —dice el candidato— la recaudación anual del IGV en el Perú se sitúa aproximadamente en S/ 85,000 millones. De este total, se estima que cerca del 35% corresponde a actividades productivas fuera de Lima, lo que equivale a unos S/ 29,750 millones

Señala que sobre esta base, el FIDEPROT se implementaría de manera progresiva: Año 1 (1%): S/297.5 millones; Año 2 (1.5%): S/ 446.25 millones y Año 3 (2%): S/ 595 millones

Incluso en su escenario máximo, el fondo representaría apenas el 0.25% del Presupuesto General de la República, estimado en alrededor de S/ 240,000 millones.

En consecuencia, la propuesta no genera un impacto significativo en las finanzas públicas, lo que la convierte en una alternativa fiscalmente viable.

Impacto territorial

El análisis también destaca el potencial efecto multiplicador de la inversión pública en territorios productivos. Con un fondo de aproximadamente S/ 595 millones, se estima que el impacto económico inducido podría oscilar entre S/ 833 millones y S/ 1,071 millones anuales, considerando multiplicadores de inversión entre 1.4 y 1.8.

Aunque no sera fácil, pero de llegar al congreso, asegura que “luchará para corregir la inequidad fiscal”

“Esto implica que el FIDEPROT no solo redistribuiría recursos, sino que también podría dinamizar la economía regional, generar empleo y fortalecer la infraestructura local. De llegar al congreso, este será uno de los proyectos por el cual luchare, para corregir la inequidad fiscal histórica en nuestro país” asegura

El caso de Olmos: un ejemplo concreto

Aplicando esta lógica a Olmos, los resultados son reveladores. Con exportaciones regionales que superan los US$ 1,000 millones anuales, el distrito representa una parte significativa del dinamismo económico de Lambayeque.

“Si se estima que el IGV asociado a su actividad productiva oscila entre S/ 300 y S/ 400 millones, un esquema de retorno territorial del 2% podría generar entre S/ 6 y S/8 millones adicionales anuales para el distrito” sostiene

Este monto —agrega— podría representar un incremento de hasta 40% respecto a los recursos que actualmente recibe vía FONCOMUN, permitiendo financiar obras de infraestructura, salud y educación.

Descentralización

El debate que plantea el FIDEPROT va más allá de Olmos. Se trata de redefinir el enfoque de la descentralización fiscal en el Perú.

“El modelo actual cumple una función redistributiva básica, pero no reconoce el esfuerzo productivo de los territorios. Esto puede desincentivar el desarrollo económico local y perpetuar la dependencia de transferencias compensatorias” asegura

En pespectiva.

La propuesta de Iván Torres introduce un modelo mixto, Compensación social (FONCOMUN) e Incentivo productivo (FIDEPROT)

El caso de Olmos evidencia una falla estructural en el sistema de financiamiento municipal del Perú, la desconexión entre producción y asignación de recursos. El enfoque del candidato de Podemos, busca equilibrar equidad y eficiencia, dos pilares fundamentales de cualquier sistema fiscal moderno.  

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