El distrito de Olmos atraviesa desde hace varios años un proceso de transformación económica y demográfica acelerada, impulsado por el Proyecto de Irrigación Olmos y la expansión de la agroexportación
Este crecimiento, lejos de venir acompañado de una adecuada planificación social, urbana y de seguridad, ha generado consecuencias negativas severas, entre ellas, la expansión descontrolada de la prostitución clandestina, el proxenetismo y la trata de personas.
“zona rosa”
De noche, el AA.HH. Alan García deja de ser un barrio periférico olmano, para convertirse en el centro de una actividad que todos conocen y pocos enfrentan. En pocas cuadras se concentran bares, cantinas, huariques y supuestos restobares que funcionan como prostíbulos clandestinos.
“No es un rumor ni una exageración vecinal. Es una realidad documentada durante años en actas y crónicas policiales, carpetas fiscales y operativos oficiales que se repiten sin lograr desactivar este grave problema” nos dice el dirigente Gregorio Aldana Mio.

En esta zona, de la que los vecinos hablan a baja voz y las autoridades la han registrado en sus archivos, como “zona rosada de Olmos”, se ubican locales con nombres que aparecen una y otra vez en los informes: “El Semáforo”, “El Molino”, “El Molino Rojo” “Los Guayaquiles”, “Los Guayaquiles 2”, Night Club “El Embrujo”, “Los 7 Pecados”, “Las Vegas”, “Entre Patas”, “Casa de Citas Mansión VIP”, “5Comentarios” y “El Enkanto”. Algunos han sido clausurados más de una vez. Ninguno ha desaparecido.
La consolidación de este territorio no ocurrió de manera espontánea. El crecimiento acelerado de Olmos, impulsado por el Proyecto de Irrigación Olmos, trajo consigo una migración masiva de trabajadores agrícolas —mayoritariamente varones y sin arraigo local— creó una demanda constante de servicios sexuales y consumo de alcohol.

“se ha determinado que al menos, existirían unos 30 establecimientos clandestinos. Dentro de mis funciones yo no organizo operativos, los articulo” refiere la Subprefecta de Olmos.
La demanda de alcohol y sexo creció al mismo ritmo que las hectáreas cultivadas. Donde no hubo planificación urbana ni control efectivo, se instaló un mercado clandestino que fue rápidamente capturado por redes de proxenetismo.
¡Incontrolable!
Desde 2017, los operativos se acumulan. En abril de ese año, la Policía intervino la “Casa de Citas Mansión VIP”, ubicada en la Panamericana Norte Antigua, sector Los Panales. Fueron detenidos Abel Guevara Salazar y Pablo Inoñan Granados, investigados por proxenetismo.
En febrero de 2018, se intervino el Night Club “El Embrujo”, donde se halló a mujeres, entre ellas extranjeras, ejerciendo prostitución clandestina. Ese mismo año, el bar “5Comentarios” fue intervenido por el mismo motivo.

Los años siguientes confirmaron que no se trataba de hechos aislados. En octubre de 2020, la Policía intervino el prostíbulo “Los 7 Pecados”, encontrando a 28 personas en su interior. En enero de 2021, otro operativo halló a 11 mujeres y más de 40 parroquianos en otro prostíbulo ubicado también en el AA. HH. Alan García.
En agosto de 2020, durante una intervención en “El Enkanto”, los parroquianos se encerraron con candado en los cuartos para evitar ser detenidos. La Policía tuvo que romper las puertas.
Símbolo de la impunidad
Entre todos estos locales, uno destaca por su persistencia, “El Semáforo”. Ubicado en pleno AA.HH. Alan García Pérez, ha sido intervenido y clausurado en innumerables ocasiones. Pese a ello, sigue operando.
Vecinos lo señalan como foco permanente de escándalos, peleas, probable consumo de drogas y excesivo de alcohol; y explotación sexual de mujeres, entre ellas extranjeras. Su reapertura constante convirtió al local en símbolo de impunidad.

En otros operativos conjuntos con participación de la PNP, Ministerio Publico, Municipalidad y Subprefectura el “El Semáforo” estaba cerrado. Según información recabada durante la diligencia, no fue una casualidad.
El 25 de octubre de 2025, un nuevo operativo contra prostíbulos clandestinos en Olmos, con la participación de la Fiscalía Provincial Mixta, a cargo del fiscal Carlos Alemán Nevado, se volvió a intervenir “El Semáforo”.

PNP comprometidos
La fiscalía tomó conocimiento de que, cada vez que se programan operativos, los propietarios de estos establecimientos eran alertados con anticipación. La información es grave, al menos 8 efectivos de la Comisaría Sectorial de Olmos estarían involucrados en la filtración de datos, presuntamente a cambio de dinero, alcohol y favores sexuales.
Los hechos son investigados en la Carpeta Fiscal N.° 2306114500-2025-1545-0. La sospecha de protección policial tiene antecedentes concretos.
En marzo de 2024, un caso sacudió Olmos. El suboficial PNP Henry Castillo Gamonal, efectivo de la Comisaría de Olmos, fue detenido tras ser hallado en un prostíbulo clandestino mientras abusaba sexualmente de una menor de edad.
La víctima había sido llevada a Olmos con una falsa oferta de trabajo como mesera y luego obligada a prostituirse en un local del HH.AA. Alan García. El agente se encontraba de servicio, vestido de civil. El hecho confirmó que algunos policías no solo toleraban estos negocios, sino que participaban directamente en ellos.
Escandaloso blindaje
Las decisiones fiscales también alimentaron la sensación de impunidad. En 2022, la fiscal provincial Rocío del Pilar Arce Cornejo dispuso el archivo definitivo de una denuncia por favorecimiento a la prostitución contra Jorge Luis Távora Vásquez, propietario de “El Semáforo”.

La Disposición Fiscal 2022-821-0 concluyó que no existían elementos suficientes para continuar con la investigación, reduciendo el caso a una infracción administrativa por falta de licencia. La denuncia había sido presentada por los vecinos Teodoro Huancas Oliden, José Miguel Sánchez Monja y Javier More Monja, quienes describieron reiteradamente la actividad clandestina del local.
Entre la corrupción y la prostitución
Pero la normalización del delito en Olmos no se limita a la noche ni a la “zona rosada”. En paralelo, la historia política del distrito muestra un patrón inquietante. El exalcalde Willy Serrato Puse fue sentenciado por corrupción a 3 años de prisión efectiva.

Para evitar ser encerrado en una celda, Serrato invirtió mucho dinero para vivir 2 años en un hospital y evitar la cárcel. Juan Mio Sánchez, también ha sido sentenciado, aunque asegura haber apelado la sentencia. Los exalcaldes Adrián Arroyo, Javier Roque y el actual Daniel Rivera, también enfrentan procesos judiciales.