Este 25 de julio del 2025, la Comisión Permanente del Congreso de la República, aprobó el texto sustitutorio del dictamen recaído en el Proyecto de Ley N° 11923/2024-PE. Esta iniciativa, ahora convertida en ley, autoriza un crédito suplementario de S/ 642,700,000, con el objetivo principal de destinar recursos a la población de zonas que han sido postergadas por décadas en el país.
Durante el debate se incluyó una Quinta Disposición, para facultar a las entidades públicas, a realizar acciones anticipadas ante el riesgo de caducidad de contratos por Asociación Publico Privado (APP), permitiendo asegurar la continuidad de servicios clave en favor de la ciudadanía.
A su turno, la congresista Mary Acuña, solicitó la incorporación del “Régimen Especial para la Gestión Integral del Componente de Trasvase del Proyecto Olmos y la Cuenca del Huancabamba” a cargo del Proyecto Especial Olmos Tinajones (PEOT). Esta propuesta tiene como objetivo asegurar la operación, mantenimiento y supervisión de la infraestructura de trasvase, así como la gestión de sedimentos, garantizando su sostenibilidad y eficiencia.
Asimismo, la legisladora solicito que se autorice al PEOT a contratar personal técnico y administrativo bajo el régimen del Decreto Legislativo N.º 728, y que se habilite de forma excepcional el registro de plazas en el Aplicativo Informático para el Registro Centralizado de Planillas y de Datos de los Recursos Humanos del Sector Público (AIRHSP)
De esta manera se habilito otra Disposición que faculta al PEOT, para asumir la administración directa de esta infraestructura estratégica que garantiza el abastecimiento hídrico para el desarrollo agrícola de Lambayeque.
A primera vista, la norma representa un avance en la recuperación de capacidades del Estado frente concesiones publicas privadas con problemas o incumplimientos, como ha ocurrido con la Concesionaria Trasvase Olmos (CTO). Pero esta transferencia también pone en el centro del debate una pregunta inevitable:
¿Está el PEOT en condiciones de garantizar una gestión segura, eficiente y transparente del sistema de trasvase, luego de haber fallado como supervisor?
Supervisión deficiente
Durante los últimos años, el PEOT —en su rol de supervisor del contrato con CTO— omitió cumplir funciones básicas de control y fiscalización, permitiendo que se oculte información técnica clave sobre el estado de la Presa Limón.
Estudios de batimetría realizados entre 2017 y 2024 —mantenidos en reserva por el PEOT y la concesionaria— revelaron una preocupante colmatación del embalse, que redujo su capacidad útil de forma crítica, afectando la funcionalidad del trasvase y generando riesgos en la seguridad hídrica.
Oportunidad legal, pero riesgo institucional
La norma aprobada crea un marco jurídico interesante. Entre sus disposiciones más destacadas, permitirá acciones anticipadas ante riesgos de caducidad contractual al crearse un régimen especial para el manejo del trasvase, habilitando al PEOT a contratar personal técnico bajo el D.L. 728 y establece mecanismos de articulación con el MIDAGRI, el MEF y la ANA.
Sin embargo, estos instrumentos no son suficientes si no vienen acompañados de una transformación institucional profunda dentro del PEOT. Hasta ahora, no se ha informado de ningún proceso de reestructuración, depuración de responsabilidades ni implementación de protocolos de transparencia proactiva.
Condiciones mínimas que debe cumplir el PEOT
Aprobado el proyecto de Ley 11923/2024-PE, que como ya se ha dicho, otorga al PEOT la administración directa del Componente de Trasvase del Proyecto Olmos, se requiere más que una habilitación legal: se necesita una transformación institucional real.
El Ciclón consulto con Soc. Enrique Parodi, sobre las condiciones mínimas que debe cumplir el PEOT para que administre de manera efectiva la infraestructura hídrica, teniendo en cuanta que su actuación como supervisor ha sido deficiente.
En ese sentido Parodi propone cinco condiciones mínimas que el PEOT debe cumplir para garantizar una gestión segura, eficiente y transparente.
1. Depurar su dirección y cuadros técnicos
El primer paso imprescindible es restablecer la confianza pública e institucional, lo que exige una renovación profunda en la estructura directiva y técnica del PEOT. Esto implica separar a los funcionarios responsables de omisiones graves, aplicar criterios meritocráticos en los nombramientos técnicos y contratar a profesionales con experiencia comprobada en gestión de infraestructura mayor. Sin una reingeniería del equipo humano, no hay garantía de mejora institucional.
2. Publicar todos los estudios batimétricos y estructurales
El PEOT debe hacer públicos todos los informes técnicos elaborados desde 2012 a la fecha, incluyendo estudios batimétricos, reportes estructurales y documentos de monitoreo. Esta información debe estar disponible en una plataforma digital abierta, con actualizaciones periódicas y sin restricciones indebidas. La opacidad técnica ha sido una de las principales causas del deterioro del trasvase.
3. Implementar un plan maestro de mantenimiento correctivo
El PEOT debe elaborar y ejecutar un Plan Maestro de Mantenimiento Correctivo del sistema de trasvase. Este debe incluir: dragado urgente de la presa Limón, refuerzo estructural del túnel trasandino, mantenimiento electromecánico, cronogramas detallados, estimación de costos y responsables asignados. El plan debe contar con respaldo técnico, financiero y normativo.
4. Someter su gestión a auditoría permanente
La gestión del PEOT debe ser auditada por las entidades oficiales como la Contraloría. Estas auditorías deben evaluar la dimensión técnica, financiera y operativa, y sus resultados deben ser públicos. Solo así se podrá recuperar la legitimidad y credibilidad institucional.
5. Crear el Consejo de Recursos Hídricos de la Cuenca Olmos-Huancabamba
El Consejo es un espacio en el que participan activamente la sociedad civil (comunidades campesinas, colegios profesionales) los usuarios del agua de la cuenca en sus diversas modalidades, el gobierno local y regional para lograr una gestión adecuada de los recursos hídricos.
Este espacio, con el apoyo de la Secretaría Técnica, permitirá una acertada presentación de propuestas ante las diversas eventualidades que se presenten para el uso sostenible de los recursos hídricos de la cuenca. Permitirá también abordar la necesidad de instalar una planta de tratamiento de agua potable para el uso de la población en la ciudad Olmos.
“Estos cinco puntos son condiciones mínimas e imprescindibles. El éxito del nuevo régimen legal no dependerá solo del marco normativo, sino de la capacidad institucional del PEOT para reformarse, actuar con transparencia y rendir cuentas. El futuro hídrico de Lambayeque y el norte peruano depende de ello”. dijo finalmente Parodi. (JMM)