El Proyecto Especial Olmos Tinajones (PEOT) cruzó una línea que ninguna entidad pública debería acercarse.
En su Comunicado del 19 de noviembre, la institución no solo anunció que vencía el plazo para que cuatro empresas extranjeras confirmen su participación en el dragado urgente del Embalse Limón, sino que remató su mensaje con una advertencia inaceptable, amenazó con iniciar “acciones legales” contra quienes, según su criterio, “desinformen” o afecten el proceso.

Es un intento deliberado de censurar, intimidar y controlar el discurso público sobre una crisis que el propio PEOT contribuyó a generar y que no puede esconder, porque como supervisor del Trasvase Olmos mientras la concesionaria CTO operaba el embalse no transparentó ninguna de las batimetrías que ya advertían la colmatación acelerada del reservorio.
Dragado “oficial”

En una nota de prensa publicada el 13 de noviembre el PEOT informo que se removerán 2.1 millones de metros cúbicos de sedimentos del fondo del embalse, usando como base una tarifa referencial de USD$ 5 por m³. Ese valor —según el PEOT— proviene de estimaciones del propio CTO y de “valores de mercado”, es decir USD$ 10’500,000.
Esta cifra que el PEOT quiere instalar como verdad oficial; pero para el especialista Enrique Parodi, esto sería solo la mitad de la historia.
“quienes conocen de estas operaciones (dragados), sabe que la tarifa por metro cúbico no incluye movilización internacional de dragas, logística pesada, tuberías, barcazas, manejo ambiental, análisis de metales, monitoreo de turbidez, disposición final de sedimentos, seguros ni contingencias. Tampoco incluye el costo potencial de manejar material contaminado. Cuando se suman los rubros técnicos inevitables, el monto sube entre 20% y 70%” comento el especialista.
Eso sitúa el costo real entre USD$ 12.6 millones y USD$ 17.85 millones, Mientras el PEOT asegura “USD$ 10.5 millones”, la realidad se acerca más a los USD 18 millones.
“¿Dónde están esos cálculos?, ¿Dónde está el presupuesto detallado? ¿Dónde la matriz de costos? No existen en ningún documento público. Estamos como en los tiempos de la supervisión cuando todo era oscuro y las batimetrías, fueron ocultadas” preguntó

Empresas invitadas
El PEOT invitó a cuatro firmas extranjeras, Dragatec S.A. (Chile-Alemania), es una empresa sólida en embalses andinos. Panamerican Dredging & Engineering (Colombia), fuerte en ríos y puertos; White Water Management (Canadá) es especialista en bombeo y dewatering, no en dragado masivo y por último, Eurolatin S.A.C., representante de Dredging International NV (DEME), el gigante belga del dragado mundial.
“De acuerdo con la información obtenida en páginas especializadas, sobre las empresas invitadas por el PEOT; en el papel, parece una lista seria, pero en la práctica, solo DEME tiene flota global para un dragado de esta magnitud. Dragatec tiene experiencia regional valiosa, Panamerican podría participar parcialmente y White Water no es operador principal, por lo que, es válido preguntar: ¿Por qué el PEOT presenta estas firmas como equivalentes?, ¿Por qué no publica la evaluación técnica comparada? y ¿Por qué no detalla los criterios de invitación? Otra vez el silencio”
Las batimetrías ocultas

Esta es la parte de la historia que el PEOT evita mencionar a cualquier costo. Mientras CTO —firma vinculada históricamente a Odebrecht/Novonor— operaba y mantenía el Trasvase Olmos, el PEOT era el supervisor oficial, el organismo encargado de revisar reportes, solicitar información técnica, validar datos y, sobre todo, alertar públicamente sobre riesgos, que se advertían en las Batimetrías.
Sin embargo, durante todos esos años, no se publicó ninguna información ni se alertó sobre el avance del sedimento y la vida útil del embalse. El PEOT y CTO sabían que el embalse se estaba colmatando y que el riesgo era creciente y nadie dijo una palabra.
Hoy, ya con la crisis encima, el PEOT acusa a la prensa de “alarmar” y amenaza con “acciones legales” a quienes difundan lo que ellos callaron durante años. El nivel de cinismo es asombroso.
¿Censura como política pública?
El numeral 5 del comunicado debería alarmar a cualquier ciudadano. Allí, el PEOT afirma que se “reserva el derecho” de iniciar “acciones legales” contra quienes generen “información errónea”.

“Ese es el mecanismo más burdo del autoritarismo. El PEOT quiere ser juez, parte, víctima y censor a la vez, y justo ahora, cuando se revelan los costos reales del dragado y se cuestiona la transparencia del proceso; pero además cuando se sabe que la supervisión del PEOT fue deficiente. La ciudadanía se enteró que la colmatación era previsible, pero nunca fue comunicada. El “comunicado” no busca precisar información, como en los regímenes autoritarios, busca atemorizar”
“habla y te demandamos”
La frase “acciones legales” en el “comunicado” no es casual. Es un mensaje calculado, un disparo de advertencia para periodistas, medios, especialistas y ciudadanos, porque el PEOT no teme que se confunda un dato técnico; lo que teme es que se recuerde su responsabilidad.
La prensa no necesita permiso del PEOT para investigar. El derecho a informar es superior —siempre— al deseo de una entidad por controlar el relato. Desde esta casa editorial respondemos que El Ciclón no se callará.