El 10 de setiembre de 2024 el entusiasta gobernador regional Jorge Pérez Flores, lanzó el PROCOMPITE Región Lambayeque 2024, con una inversión de 38 millones de soles para apoyar a la productividad de la región. Pérez precisó que el fondo fue ampliado “para que más emprendedores de Lambayeque se beneficien para consolidar su economía”
El PROCOMPITE 2024, fue concebido para impulsar la competitividad productiva de asociaciones rurales y microempresariales, sin embargo, en el segundo año de la administración Pérez, terminó convertido en un laberinto de ampliaciones y reprogramaciones que desnaturalizaron su propósito inicial.
Lo que empezó en enero de 2024 como un proceso para canalizar más de S/ 38 millones en cofinanciamiento, culminó recién en diciembre del mismo año, tras al menos cinco modificatorias oficiales del cronograma.
De acuerdo con la información a la que este periodista ha tenido acceso; revela que la Gerencia Regional de Desarrollo Productivo, a cargo de la ingeniera Medalit Kateriny Montoya Cueva, fue la responsable directa de solicitar sucesivas ampliaciones ante el Ministerio de la Producción.
La más reciente, formalizada mediante el Oficio N.° 000017-2025-GR.LAMB/GRDP de fecha 13 de enero de 2025, se justificó en la necesidad de continuar el proceso debido a los “ajustes presupuestales” derivados del Acuerdo Regional N.° 000350-2024, que recién en julio aprobó la asignación de recursos por S/ 38’410,920.20. Es decir, el concurso se había convocado sin contar con la disponibilidad presupuestal plenamente ratificada.

A ello se sumaron causas operativas que revelan una débil capacidad de gestión técnica. El Acta N.° 008-2024, suscrita por el Comité Evaluador el 30 de octubre, evidencia que la reprogramación obedeció a retrasos en la inscripción de asociaciones en el aplicativo SIPROCOMPITE, dificultades logísticas para realizar las visitas de verificación en distritos, y demoras en la publicación de resultados de admisibilidad y elegibilidad. Cada tropiezo implicó extender plazos que debieron cumplirse en semanas, no en meses.
La falta de previsión administrativa terminó empujando el calendario hasta fines de diciembre de 2024. En esa fecha aún se realizaban las presentaciones públicas de los planes de negocio y las evaluaciones técnicas, cuando originalmente el proceso debía cerrarse en el primer semestre.

El cronograma finalmente desplazó la firma de convenios de cofinanciamiento hasta enero de 2025, fuera del ejercicio presupuestal, generando un riesgo de observaciones por comprometer recursos de un año en el siguiente.
Sin embargo, detrás de los argumentos técnicos, distintas fuentes del GORE Lambayeque y otras externas; sostienen que las ampliaciones sirvieron para ajustar la lista de asociaciones participantes y permitir el ingreso de agrupaciones recién creadas. De esa forma, el concurso se convirtió en un instrumento más de negociación política antes que en un mecanismo transparente de desarrollo productivo.
Versiones de funcionarios y productores que solicitaron mantener su nombre en reserva señalan que ciertas asociaciones beneficiadas tendrían vínculos directos o de simpatía con el entorno político del gobernador Jorge Pérez, líder regional del movimiento Somos Perú. Según estas versiones, se habría permitido la inscripción tardía de entidades sin trayectoria productiva real, constituidas poco antes de la fase final del concurso.
Entre los casos que generan mayor suspicacia se encuentran asociaciones vinculadas a actividades no tradicionales dentro de PROCOMPITE, como servicios de belleza o gastronomía. Un ejemplo citado por los denunciantes es la “Asociación de Peluquerías Merly’s Zona Centro de Chiclayo” inscrita para acceder a fondos concursables pese a dedicarse a un rubro que no figura entre las cadenas priorizadas por el programa regional. Monto asignado: S/156 MIL – CUI 2692360.

De acuerdo con los registros consultados, esta agrupación habría sido impulsada por una empresaria local conocida en el circuito urbano de Chiclayo, en donde un familiar del gobernador ―según las fuentes―sería asidua concurrente, lo que ha despertado más dudas sobre la pertinencia de su calificación como proyecto productivo.
Otro caso observado corresponde a la “Asociación El Buen Sabor Norteño” cuya propietaria de procedencia del distrito de Oyotún —ciudad natal del gobernador— se dedica a la producción artesanal de humitas, tamales y alimentos típicos, y según recuerdan las fuentes, acompaño al gobernador el día que lanzó POCOMPITE 2024. Monto asignad: S/129 MIL – CUI 2616694.
Fuentes de la propia gerencia de desarrollo, admiten que esta asociación fue constituida recientemente, y que su inclusión en el listado de elegibles se produjo en las últimas semanas de evaluación.

Ambos casos han sido objeto de pedidos de información dirigidos al Comité Evaluador y a la Oficina Regional de Planeamiento, para esclarecer si cumplieron los criterios de admisibilidad y elegibilidad técnica establecidos en el reglamento PROCOMPITE. Hasta el cierre de este informe, el Gobierno Regional no ha publicado la relación completa de asociaciones ganadoras ni los dictámenes de evaluación técnica que justifiquen su selección.
Más allá de la polémica por los beneficiarios, la historia de PROCOMPITE Lambayeque 2024 retrata un patrón de improvisación institucional y vulnerabilidad política. Las constantes modificaciones del cronograma, las demoras presupuestales y la aparente manipulación del padrón de postulantes constituyen síntomas de un sistema donde la transparencia se diluye entre oficios y actas.

Si se confirman las denuncias, el caso podría abrir una nueva línea de investigación para la Contraloría y el Ministerio Público, pues se habría desnaturalizado un programa concebido para fortalecer la economía regional, no para alimentar redes clientelares. La ciudadanía merece claridad, y los verdaderos productores, respeto.