Walter Alva: del Señor de Sipán a consejero cínico y farsante

Revela que desconoce situación crítica del Embalse

“Mire recién mañana un técnico del PEOT, nos va a explicar el estado del embalse Limón. Todos los consejeros estamos en la misma situación, desconocemos”

Esa, fue una de las reveladoras respuestas que ofreció a El Ciclón, el consejero regional Walter Alva Alva, a 24 horas de culminar el Contrato de Concesión del Trasvase Olmos (CTO). Lo que quiere decir que, el “descubridor del Señor de Sipán” y sus colegas consejeros jamás se interesaron por fiscalizar por cuenta propia, como operaban el activo más importante de la economía lambayecana.

Esta deprimente verdad, desnuda la tragedia de la clase política que gobierna y ―salvo honrosas excepciones― como se han coludido con el oficialismo regional, para blindar en los últimos años a la mafiosa Odebrecht.  En consecuencia, el desastre del embalse tiene responsables con nombre y apellido, la Concesionaria Trasvase Olmos, el Proyecto Especial Olmos Tinajones, como supervisor y el propio Consejo Regional, que renunció a su obligación moral y política de fiscalizar.

El colapso de la Presa Limón no se generó de la noche a la mañana

La entrevista que el consejero Walter Alva concedió a El Ciclón deja en claro todo: a 24 horas de que culmine el contrato con CTO, recién “mañana” un técnico les va a explicar el estado del embalse. Mañana, cuando la presa ya está colmatada, desde hace 8 años, cuando el daño es irreversible. El Consejo Regional, que debería ser la primera línea de fiscalización, se convirtió en un club de espectadores sumisos.

Estamos a 24 horas que culmine el contrato con CTO, y el consejero Alva confiesa, con una tranquilidad pasmosa, que recién “mañana” (hoy) un técnico les va a explicar el estado del embalse Limón. Mañana, cuando la presa está colmatada, cuando el daño es irreversible. ¿Y qué hicieron desde 2023, cuando asumieron el cargo? Nada.

El consejo regional se convirtió en un escenario grotesco y cantón de lobistas

Confesión de la ignorancia

Al consultársele sobre la Presa el consejero Alva demuestra un desconocimiento evidente sobre el tema de la colmatación del embalse Limón y el estado del trasvase Olmos. Ante preguntas directas sobre el porcentaje de sedimentación, respondió con versiones contradictorias

“Bueno, hay dos versiones, hay una 47%, otra de 70%… muchos están manejando la cifra del 60% que sería” declaro entre ofuscado y nervioso el consejero

“47%, 70%, 60%” ¡Por Dios!, ¿Qué ha hecho este señor en los 33 meses en el Consejo regional? 

Alva, quien está acostumbrado a preguntas sencillas, amigables, poco comprometedoras, y responder con incoherencias que le perdonan sus ocasionales interlocutores; pensó que esta entrevista sería una más de su rutinaria vida vegetativa en el consejo regional del gobierno lambayecano. ¡una vergüenza!

Alva y ninguno de los consejeros regionales solicitó al PEOT información sobre las batimetrías

Desidia

El consejero reconoció que no sabe con certeza cuánto sedimento cubre la presa. Habla de cifras sueltas (47%, 70%, 60%), cualquier cosa. Pero lo grave no es que desconozca el número exacto; lo imperdonable es que en dos años y 9 meses de gestión jamás exigió por escrito las batimetrías oficiales al PEOT, ni presentó informes claros de fiscalización, ni alertó a la opinión pública con datos verificables.

Su respuesta, repetida en la entrevista, como un disco rayado, es de escándalo, “Mañana nos van a informar”.

Esto revela una desidia en el cumplimiento de sus funciones fiscalizadoras, pues el colapso de la Presa Limón no se fabricó en un mes, se incubó durante años de advertencias técnicas ocultas, de informes guardados en los recovecos de la corrupción y del silencio político cómplice de sus pares.

¿Que han hecho los consejeros en los 33 meses para impedir que se llegue a esta situación crítica del Trasvase Olmos?

Mas negligencia y blindaje

Cuando se le pregunto ¿Quién es el responsable de la colmatación?  Alva se refugia en la idea de que el culpable es la CTO. Pero omite, convenientemente, que el PEOT —dependiente del propio Gobierno Regional— o sea, el supervisor legal y técnico, que tiene la obligación legal de supervisar, exigir correctivos y verificar estudios batimétricos. Y si el PEOT falló en supervisar, el Consejo Regional falló en fiscalizar.

¿Dónde estuvieron los consejeros cuando se discutía la Quinta Adenda? ¿Dónde estaban cuando se asignaron presupuestos de fiscalización? ¿Dónde están los informes que justifiquen esos recursos? Alva no sabe cuánto gastó en fiscalización, no sabe cuánto invirtieron en 2024, no sabe, no sabe, no sabe. Ignorancia que en este caso no es inocencia, sino complicidad.

En consecuencias CTO no puede ser la única señalada, como responsable.  El PEOT y, por extensión, el propio Consejo Regional como ente de fiscalización política, también cargan responsabilidad.

Por otro lado, Alva confesó que omitió su propia obligación de control. Admitió que nunca solicitó por escrito informes técnicos, no revisó batimetrías y no rindió informes claros sobre las fiscalizaciones realizadas. En la entrevista, incluso reconoce que no conoce cifras de ejecución presupuestal en fiscalización.

Estafa política

Lo ocurrido en Olmos es una estafa a la fe pública. Se nos vendió el proyecto como la gran obra del siglo, pero hoy tenemos un embalse colmatado, agricultores en riesgo y autoridades que no tienen el valor ni la capacidad de enfrentar la crisis.

La entrevista desnuda un hecho grave, los consejeros regionales de Lambayeque, incluido Alva, han renunciado en la práctica a su rol fiscalizador en un tema crítico como el trasvase Olmos y el embalse Limón. Aceptar que “recién mañana nos informarán” es reconocer que durante más de dos años no han ejercido control real ni han exigido cuentas al PEOT ni a la concesionaria.

Las consecuencias, la región llega al vencimiento del contrato con CTO sin claridad técnica, sin batimetrías transparentes, y con una presa en estado crítico. Eso es un fracaso colectivo del Consejo Regional, donde Walter Alva, pese a su prestigio como arqueólogo y descubridor del Señor de Sipán, queda retratado como un consejero falto de rigor, sin conocimiento técnico ni diligencia fiscalizadora, además cínico y farsante.

Por si acaso quedan dudas de las declaraciones del consejero regional Walter Leonel Alva Alva, escuche la entrevista.

El audio de la verguenza

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